Bajo la dirección del obispo Ronaldo Santos, el encuentro tuvo como objetivo fortalecer los lazos, la unidad y, sobre todo, buscar la presencia de Dios en los hogares.

El evento “Familia al pie de la cruz” se llevó a cabo este Viernes Santo 3 de abril en todo el país de Honduras y el mundo, reuniendo a millones de personas con el mismo propósito de fe, en gimnasios, estadios y espacios abiertos, además de templos universales.
Reuniones de carácter familiar
Este evento destaca por ser una de las mayores reuniones centradas en la familia, el fortalecimiento de los lazos, la unidad y, sobre todo, la búsqueda de la presencia de Dios en los hogares.

Así, miles de personas acudieron a sus respectivos Templo de la fe en todo la republica de Honduras donde no solo iban para para perder tiempo , sino para clamar a Dios por la paz en sus hogares.

De este modo, la multitud pudo experimentar momentos de fe, entrega y decisión. Más que una simple reunión, fue sin duda una oportunidad única para quienes buscaban paz, respuestas y la salvación de sus familias, el propósito último de este gran evento.

Con entrada gratuita, las puertas se abrieron a todos los que desearan participar en este momento especial. El objetivo era llevar un mensaje de fe, esperanza y salvación a cada familia presente.
Muchos llegaron cargados de dolor, angustia y preocupaciones por sus seres queridos, pero en este día en particular, encontraron orientación, alivio y transformación.

En medio de oraciones, enseñanzas y llantos al pie de la cruz, el obispo Macedo hizo hincapié en explicar a todos que cuando estamos de acuerdo con Dios, lo imposible comienza a suceder, como está escrito en Mateo 18:20 :
Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Fe con inteligencia y armonía
Además, cuando usamos la fe con inteligencia, alineando nuestros pensamientos con la voluntad de Dios, hay acuerdo con Él, y así nace una alianza, establecida en Su Palabra.
No se trata de emociones, sino de una fe consciente, racional y práctica. Es como un compromiso con la Palabra: la conoces, crees en ella y decides vivirla a diario.
















