¿Qué dificultad tuvieron los que recibieron el Espíritu Santo el día del Pentecostés?
Ninguna, porque estaban todos unánimes en un mismo espíritu. Todos estaban listos para una nueva vida, ya habían pasado por las aguas, a través del verdadero arrepentimiento.
El Espíritu Santo es la marca, el sello de Dios. Dios es el más interesado en que seamos bautizados con el Espíritu Santo con el fin de salvarnos y que sirvamos de instrumentos para alcanzar a otros.
Si usted desea una renovación espiritual participe de la Reunión del Algo Más, en nuestro Templo de la Fe en Comayagüela, 7ª calle entre 4ª y 5ª avenida. Únicamente a las 4:30 pm.











