“Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras…”
— Mateo 26:39-44
Quien acepta la voluntad de Dios Padre se viste por completo de esta voluntad, ya que para aceptarla hay que anular la nuestra.
Muchos han sufrido en la vida porque han tomado sus propias decisiones apoyados en su propia voluntad.
Cuando aceptamos la voluntad de Dios en nuestra vida estamos guardando lo más precioso que tenemos, y esta es la salvación de nuestra alma.
Jesús nos ha mostrado que Su voluntad es que depositemos nuestra vida en sus manos, y eso parte de su decisión personal permitir que así suceda.
Al reinar la voluntad de Dios en nuestra vida adquirimos las bendiciones en todos los aspectos de nuestra vida.
El día de mañana Jueves le esperamos para llenarnos más de la Presencia de Nuestro Padre Celestial, especialmente a las 3 de la tarde, traiga un pan para consagrar e invite a su familia.
📌En Comayagüela, 7ma calle entre la 4ta y 5ta avenida.









