“Diré yo al Señor: Refugio mío, y fortaleza mía; Mi Dios, en quien confiaré.” Salmos 91-2
La única manera de estar a salvo de tantos males es ocupando el lugar más seguro del universo: El Abrigo del Altísimo. Allí, la persona no solo disfruta del privilegio de su protección, sino que también descansa debajo de sus alas. Quien tiene al Señor como su Dios puede decir “Refugio mío”, El permanece intacto. Y “Fortaleza mía” pues, mientras las fortificaciones humanas son deterioradas por el tiempo o destruidas por los enemigos, el Todopoderoso mantiene su poder eternamente.
Es por eso que le invitamos a que participe todos los Martes y entre en El Abrigo Del Altísimo junto con toda su familia, para que Dios sea su Abrigo ante todo mal de este mundo.
Templo de la fe:
📌 En Comayagüela, en la 7ma calle, entre la 4ta y 5ta avenida.
⏰ Especialmente a las 10vam y 3 pm
Otros: 7 am, 12 m y 5:30 pm














