“Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros.
Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgresiones.” Mateo 6:15
Mediante esta Palabra comprendemos que al perdonar en realidad estamos perdonándonos a nosotros mismos, y al no perdonar estamos garantizando que no seremos perdonados.
Cuando hablamos del perdón, este es necesario para nuestra reconciliación con Dios.
El corazón busca guardar resentimiento, amargura y no quiere soltar esos malos sentimientos y esto es lo que nos hace daño, nos hace sufrir.
Aquello que no estamos dispuestos a soltar nos condena.
En el camino hacia la salvación tenemos que practicar el perdón, en todas las direcciones: dar perdón, pedir perdón, reconciliarnos con Dios, perdonarnos a nosotros mismos.
Nuestro proceder como escogidos de Dios, nos hacemos estos escogidos cuando nos arrepentimos y nos entregamos a Dios y de entre millones de personas usted fue escogido para estar delante de la Presencia de Dios.
Cuando nos rendimos y nos entregamos a Dios somo separados de este mundo y amados por Dios, sin importar las fallas, errores, sea usted ya miembro de la iglesia o de primera vez que nos visita; siéntase amado por Dios porque una vez Él habite en usted su vida nunca más será la misma.
Si existe algún resentimiento, limpie su corazón y permita que el Espíritu Santo entre en su vida para que verdaderamente usted sea libre de todo lo que le aprisionaba.
Venga en este Miércoles a formar parte del Cuerpo de Cristo en la Reunión de los Hijos de Dios.
⏰ A las 7 am, 10 am, 5:30 pm y especialmente 3 pm.
📍 Comayagüela, 7ma calle entre 4ta y 5ta avenida.
Reviva más momentos especiales en nuestro instagram








