«¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios». Santiago 4:4
«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la Voluntad de Dios permanece para siempre». 1 Juan 2:15-17
«… ocupaos en vuestra Salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por Su Buena Voluntad». Filipenses 2:12b-13
