El peligro del conformismo espiritual
Cuando se alcanza el conforto deseado, el ser humano naturalmente tiende a relajarse. El Obispo Edir Macedo explica que la facilidad, puede cegar al cristiano.
- «Cuando estamos en el conforto, nos va bien en el trabajo, terminamos acomodándonos. Esa es la palabra. Nos acomodamos en la fe», afirma el Obispo.
Ese conforto hace que la persona deje de escuchar a Dios para enfocarse únicamente en sus propias vanidades y conquistas materiales.
La función del desierto en la caminata
Dios utiliza los momentos de dificultad para atraer nuestra atención total. En medio de la abundancia y del ruido del mundo, el corazón se vuelve insensible. Por eso, el desierto no es un castigo, sino una oportunidad de renovación.
- «Solo en el desierto tenemos oídos para escuchar la voz de Dios», destaca el Obispo.
Es en ese escenario de aislamiento que aprendemos a depender exclusivamente de Él y no de nuestra propia fuerza.
Venciendo el mundo y las aflicciones
Jesús nunca prometió una jornada terrenal sin desafíos. Él afirmó que tendríamos aflicciones, pero garantizó la victoria para quien permanece en Él. El secreto de la preservación del alma es mantener la concentración en el Reino de los Cielos, en lugar de ilusionarse con las facilidades pasajeras de este mundo. El desierto sirve para quebrar el orgullo y formar un espíritu humilde y quebrantado.
