El proyecto Unisocial continúa extendiendo su brazo solidario por todo el país, y en esta ocasión, en la ciudad de Comayagua se realizó la labor social. Los voluntarios se movilizaron para llevar no solo alimentos físicos, sino un mensaje de fe que restaura el espíritu.
La labor comenzó en los centros hospitalarios. Compartiendo el sustento físico, con la entrega de alimentos y refrigerios para quienes pasan largas horas sin comer por cuidar a sus enfermos.
Y como lo primordial, el sustento espiritual, una palabra de aliento y oraciones que brindaron la fortaleza necesaria para no rendirse ante la adversidad.
También se dedicó un espacio especial para los más pequeños. En un entorno donde muchas veces las carencias intentan robar la inocencia, los voluntarios organizaron actividades recreativas que devolvieron la alegría a los rostros de los niños de la comunidad.







