«Habiéndole preguntado los fariseos cuándo vendría el Reino de Dios, Jesús les respondió, y dijo: El Reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: ¡Mirad, aquí está! o: ¡Allí está! Porque he aquí, el Reino de Dios entre vosotros está». Lucas 17:20-21
«Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en Forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que Se despojó a Sí mismo tomando Forma de Siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, Se humilló a Sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también Le exaltó hasta lo sumo, y Le confirió el Nombre que es sobre todo nombre, para que al Nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el Cielo, y en la Tierra, y debajo de la Tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre». Filipenses 2:5-11
